LOS MERCADILLOS O MERCADOS AMBULANTES

La verdad es que te quedas impresionado cuando entras a un centro comercial, ya sea al aire libre o
cubierto, todo un espacio donde encontrar de todo: Moda, tecnología, ocio, restauración, etc...
Todo ello es la consecuencia evolutiva de lo que llevamos siglos desarrollando: El comercio.

Mucho ha evolucionado, a lo largo de la historia, desde que los fenicios, con sus habilidades náuticas
establecieran rutas por todo el mediterráneo, intercambiando todo tipo de materiales, hasta la
invención de la moneda, que hizo más sofisticadas las relaciones comerciales.

En la actualidad, los mercadillos o mercados ambulantes, aún habiendo evolucionado, son la forma
de comercio más tradicional que se conserva y raro es la ciudad o el pueblo que, como mínimo, no
albergue uno semanalmente en su calendario.
Y bien es cierto que gracias a los mercados ambulantes el pueblo se llena de actividad, se llena de
vida y la próxima vez que paseéis entre la gente y las paradas de un mercadillo, escuchad ese
murmullo, el gritar de cada comerciante ofreciendo su producto o la gente removiendo artículos
deseando encontrar lo que busca; da la sensación de haber retrocedido en el tiempo.